sábado, 23 de julio de 2011
EL PARTIDO DE NUEVO TIPO III
CARACAS, 26 MAR. 2011, TRIBUNA POPULAR Nº 187.- Con la intención de aportar al estudio y discusión de la militancia comunista y del pueblo trabajador, en el marco del 14º Congreso del PCV, Tribuna Popular continúa la publicación del folleto de Gaspar Jorge García Galló (1906-1992), pedagogo e investigador comunista cubano.
IV. LA ETAPA DE LA FUNDAMENTACIÓN ORGÁNICA DEL PARTIDO
Las bases organizativas del Partido fueron desarrolladas por Lenin durante la celebración del Segundo Congreso y más tarde en la lucha contra los mencheviques, especialmente, en su célebre libro «Un paso adelante, dos pasos atrás»[10].
En el Segundo Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSR), se enfrentaron dos líneas durante la discusión de los Estatutos: la de Lenin y la de Martov[11]. La fórmula de Lenin establecía que sólo podía ser miembro del Partido quien aceptase su Programa, ayudase al Partido en el aspecto económico y estuviese afiliado a uno de sus organismos.
La fórmula de Martov discrepaba en el último aspecto, pues no consideraba necesario formar parte de un organismo del Partido, ya que se podía ser miembro sin necesidad de estar afiliado a uno de ellos.
Lenin exigía que el Partido fuera un destacamento organizado, cuyos miembros no se sumaban por sí mismos, sino que eran admitidos a través de sus organismos, cuya disciplina debían acatar.
Martov era partidario de un tipo de organización heterogénea y difusa cuyos miembros se adherían a ella sin estar sujetos a su disciplina de base. En vez de un Partido monolítico y combativo, quería un organismo informe al que podía pertenecer cualquier simpatizante, cualquier huelguista, cualquier profesor.
En la discusión de ese artículo de los Estatutos, triunfó la fórmula de Martov por 28 votos contra 22 y una abstención. Luego cambió la correlación de fuerzas en el Congreso cuando se retiraron algunos delegados cuyas tesis fueron derrotadas (los bundistas, representantes de los obreros judíos, y siete oportunistas). Los partidarios de Lenin quedaron en mayoría, y se les conoció desde entonces por bolcheviques; los de Martov se denominaron mencheviques, palabras que quieren decir «mayoritarios» y «minoritarios».
Los resultados del Congreso fueron los siguientes:
– Triunfó la concepción marxista sobre el economismo; se aprobaron el Programa y los Estatutos; se creó el Partido Socialdemócrata y con ello el marco para el Partido de nuevo tipo. Y al destacar las discrepancias sobre organización entre bolcheviques y mencheviques posibilitó definir el puesto que estos últimos vinieron a ocupar, como nuevos oportunistas, en el campo de la organización.
– Al fallar en lo relacionado con los problemas de organización, la batalla tuvo que continuar en el seno del propio Partido, ahora dividido en dos grandes fracciones.
Los mencheviques llegaron a tomar el control de Iskra y desde allí divulgaron sus tesis oportunistas sobre organización, arrastrando al Partido a una situación de dispersión orgánica, de desarticulación de los círculos aislados y empleo de métodos primitivos de trabajo partidario. Lenin les dio respuesta en su famosa obra «Un paso adelante, dos pasos atrás».
Como las tesis de este libro sirvieron de base orgánica al Partido de nuevo tipo, hay necesidad de presentarlas en forma sintética.
Ellas pueden resumirse del siguiente modo:
a) El Partido es una parte de la clase obrera, su destacamento de vanguardia, que se distingue de otras organizaciones de la clase por ser un destacamento consciente, marxista, pertrechado con el conocimiento de las leyes de la vida social y las leyes de la lucha de clases, que lo capacita para dirigir sus luchas.
Confundir el Partido con la clase es confundir la parte con el todo. El Parito es el Estado Mayor de la clase. Confundirlo con la clase es rebajar el nivel de conciencia del Partido al nivel de cualquier huelguista. Lo que hay que hacer es elevar el nivel de cualquier huelguista al nivel del Partido.
b) El Partido es, además el destacamento organizado de la clase obrera, con una disciplina igual para todos, por eso sus miembros tienen que pertenecer a uno de sus organismos y estar sujetos a los acuerdos del Partido. De otro modo, éste no tendría una voluntad única y no podría conseguir jamás la unidad de acción de sus miembros, indispensable para dirigir la lucha de la clase obrera.
La dirección de la lucha y su encauzamiento hacia una meta única, exige la organización de un destacamento único, soldado por una voluntad única, por la unidad de acción y la unidad de disciplina.
El Partido no es una simple suma aritmética de miembros sino un complejo de organizaciones.
c) El Partido –además de ser un destacamento de vanguardia, consciente y organizado– es la más alta forma de organización de la clase obrera, llamada a dirigir a todas las demás organizaciones de la clase. Eso es así porque está compuesto por los mejores hombres y mujeres de la clase, pertrechados con la teoría de vanguardia y con la experiencia del movimiento revolucionario. Rebajar su papel es debilitar a todas las demás organizaciones y desarmar al proletariado, pues éste no dispone en su lucha por el Poder de más arma que la organización.
d) El Partido no puede vivir ni desarrollarse sin vincularse estrechamente con las masas sin Partido; con los millones de hombres y mujeres del proletariado. El Partido, aislado de las masas, se halla condenado a perecer.
e) Para funcionar bien y dirigir a las masas conforme a un plan, el Partido debe estar organizado sobre la base del centralismo, con Estatutos únicos, con una disciplina única, igual para todos, con un solo órgano de dirección al frente, a saber: el Congreso del Partido y, entre Congresos, el Comité Central; con la subordinación de la minoría a la mayoría, de los distintos organismos a los organismos centrales, y de los organismos inferiores a los superiores.
Lenin aclaraba que en la situación conspirativa en que se vivía entonces no podía estructurarse el Partido sobre el principio de la elección desde abajo, pero al superarse esa situación pasajera, los organismos se estructurarían conforme a la elección democrática y a la rendición de cuentas de los elegidos a sus electores.
«Ahora somos ya un Partido organizado –escribía Lenin– y esto entraña la creación de una autoridad, la transformación del prestigio de la idea en prestigio de la autoridad, la sumisión de los organismos inferiores a los organismos superiores del Partido».
El principio rector de la organización del Partido es el centralismo-democrático, pues la voluntad única que exprese los intereses de toda la clase requiere agrupar todas las fuerzas, orientarlas a un mismo fin y concertar las acciones dispersas, lo que sólo puede lograrse con una dirección centralizada. Pero esa voluntad única, centralizada, sólo se puede formar por vía democrática que posibilite el confrontamiento de opiniones y proposiciones y que luego, lo que se acuerde, sea obligatorio para todos. Eso es el centralismo-democrático, que significa:
– En el aspecto democrático: la elección de los organismos dirigentes desde abajo y la información periódica de los organismos del Partido a las organizaciones que los eligieron.
– En el aspecto del centralismo: severa disciplina, igual para todos, y subordinación de la minoría a la mayoría; obligatoriedad del cumplimiento de las decisiones; subordinación de los organismos inferiores a los superiores.
El centralismo-democrático no es una suma de centralismo y democracia. Es una integración, pues si la minoría no se somete a los acuerdos de la mayoría (que es el centralismo) estaría vulnerando las normas de la democracia. Ese es un ejemplo de integración.
Por último, en la batalla que dio Lenin por establecer las bases orgánicas del Partido quedó elaborada, por primera vez, la Teoría del Partido como organización dirigente del proletariado y como instrumento o arma fundamental en la lucha por su dictadura de clase.
[10] Un paso adelante, dos pasos atrás: este libro de Lenin se editó en mayo de 1904 en Ginebra. Fue escrito para combatir a los mencheviques que, después del II Congreso del POSDR, utilizaron las páginas del periódico del Partido, Iskra, para propugnar sus ideas que relajaban la organización, la disciplina y el espíritu de Partido. En este valiosísimo libro de Lenin quedaron establecidos los principios de organización de la vanguardia de la clase obrera. (N. del A.)
[11] Martov, L. (Tsederbaum, Yuli Osipovich) (1873-1923): uno de los líderes e ideólogos del menchevismo, ala oportunista de la socialdemocracia rusa. (N. del E.)
Continúa en el próximo Número de TP, con “La etapa de la fundamentación de la Táctica del Partido”.
Las Células debaten
Tribuna Popular.- El pasado 14 de marzo inició el lapso de Conferencias de Célula, que se prolongará hasta el 15 de mayo.
Durante dos meses, establecido en el «Reglamento de participación y del proceso congresual», el máximo organismo de dirección en el nivel de base del PCV, discutirá y se pronunciará sobre los informes del Comité Regional, Local y del Secretariado de Célula, así como sobre los documentos base de discusión del 14º Congreso, los Proyectos de «Actualización del Programa», «Línea Política» y «Reforma de los Estatutos».
Igualmente, se elegirán democráticamente las y los Delegados a las Conferencias Local y Regional, y al 14º Congreso, así como la Dirección de la Célula.
La Comisión Nacional Preparatoria (CNP) hizo llegar a los Comités Regionales las Planillas de «Acta de Conferencia», «Control de Asistencia» y «Credencial de Delegado», para dotar a cada Célula de estos materiales.
Así se construye la política y se eligen las Direcciones en el PCV, de abajo hacia arriba, fortaleciendo la organización leninista, para que el 14º Congreso, del 4 al 7 de agosto, sea un paso cualitativo en el camino de «el Partido de la Revolución».
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario