sábado, 23 de julio de 2011

EL PARTIDO DE NUEVO TIPO IV


CARACAS, 15 ABR. 2011, TRIBUNA POPULAR Nº 188.- Con la intención de aportar al estudio y discusión de la militancia comunista y del pueblo trabajador, en el marco del 14º Congreso del PCV, Tribuna Popular continúa la publicación del folleto de Gaspar Jorge García Galló (1906-1992), pedagogo e investigador comunista cubano.

Con la intención de aportar al estudio y discusión de la militancia comunista, de la clase obrera y del pueblo trabajador, en el marco del 14º Congreso del PCV, Tribuna Popular continúa la publicación del folleto de Gaspar Jorge García Galló (1906-1992), pedagogo e investigador comunista cubano.

V. LA ETAPA de la FUNDAMENTACIÓN de la TÁCTICA DEL PARTIDO. SU BASAMENTO POLÍTICO

Durante la Revolución rusa de 1905-1907, lucharon dos líneas política en el seno del POSDR[12]: la bolchevique y la menchevique.

Los bolcheviques, dirigidos por Lenin, preconizaban la insurrección armada, la hegemonía de la clase obrera en la revolución, el aislamiento de la burguesía, la alianza con el campesinado, la formación de un gobierno revolucionario de obreros y campesinos y el desarrollo de la revolución hasta sus últimas consecuencias.

Los mencheviques se conformaban con reformas, aceptaban la hegemonía de la burguesía liberal y se aliaban con ella, en vez de aliarse con el campesinado, y demandaban un gobierno parlamentario como centro de todas las «fuerzas revolucionarias» de Rusia.

En esta etapa se definió por Lenin la táctica del Partido en la revolución democrático-burguesa. Sus ideas fundamentales quedaron consignadas en el libro: Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrático-burguesa[13], aparecido en julio de 1995.

Las tesis fundamentales de ese libro son:

a) El proletariado puede y debe ser el jefe de la revolución democrático-burguesa.

La revolución burguesa era una necesidad en Rusia y en ella estaba interesado el proletariado, pero esta revolución podría terminar con el establecimiento de la República o con un arreglo entre la burguesía y el Zar.

Al proletariado le interesaba el derrocamiento del zarismo y no una componenda; por lo tanto, no debía limitarse a ser una fuerza auxiliar, sino el dirigente del proceso porque estaba en condiciones de serlo, ya que era la clase más avanzada, tenía su propio Partido y estaba más interesado que la burguesía en una victoria decisiva.

Pero para que el proletariado dirija el proceso revolucionario, deben darse dos condiciones: Primero, debe tener un aliado interesado en el triunfo y que se coloque bajo su dirección. Este aliado es el campesinado. Segundo, necesita eliminar la dirección de la burguesía y aislarla.

Esta tesis leninista constituyó un elemento nuevo en el marxismo, pues hasta entonces el proletariado quedaba reducido a un papel auxiliar en las revoluciones burguesas y los campesinos constituían la reserva de la burguesía. Ahora el proletariado pasaba a ser la fuerza dirigente de la revolución burguesa; la burguesía era desplazada de la dirección del movimiento revolucionario y los campesinos se convertían en reserva del proletariado.

b) El medio más importante para el triunfo de la revolución era la insurrección armada victoriosa, para lo cual era necesario lanzar los llamamientos adecuados que sirvieran para desplegar la iniciativa de las masas, organizarlas y desorganizar el aparato del poder del zarismo.

El gobierno provisional que se constituya como resultado de la insurrección victoriosa debe afianzar las conquistas, aplastar la contrarrevolución y llevar a cabo el programa mínimo del Partido. Por lo tanto, no puede ser un gobierno cualquiera, sino el gobierno de la dictadura de las clases victoriosas: los obreros y los campesinos.

c) Inmediatamente de haber logrado los objetivos democráticos, comenzaría la lucha del proletariado y el resto de las masas explotadas por la instauración de la revolución socialista.

Conviene citar textualmente a Lenin:

“El proletariado debe llevar a su término la revolución democrática atrayéndose a la masa de los campesinos, para aplastar por la fuerza la resistencia de la autocracia y paralizar la inestabilidad de la burguesía. El proletariado debe consumar la revolución socialista atrayéndose a la masa de los elementos semiproletarios de la población para destrozar por la fuerza la resistencia de la burguesía y paralizar la inestabilidad de los campesinos y la pequeña burguesía (…)”

Lenin aplicó en este caso la conocida tesis de Marx sobre la revolución ininterrumpida, pero añadió un nuevo factor: el de la alianza obrero-campesina.

La tesis leninista sobre la táctica del Partido estableció la teoría de la revolución socialista, no llevada a cabo solamente por el proletariado, sino por el proletariado erigido en fuerza hegemónica, teniendo como aliados a los elementos semiproletarios de la población, el campesinado y las demás masas trabajadoras y explotadas.

Lenin enriqueció el marxismo con una nueva teoría de la revolución y dio al Partido las bases tácticas, por las cuales estuvo en condiciones de tomar el poder en 1917.

VI. SOBRE la PUREZA de la TEORÍA del PARTIDO

Una de las bases del Partido es la pureza de la teoría. Lenin tuvo que batallar también en ese frente.

En los años que siguieron a la derrota de la Revolución de 1905-1907, se produjo el desmoronamiento moral y la descomposición de los elementos inestables que durante el auge se habían adherido al proceso. El decadentismo y la falta de confianza también afectaron a algunos miembros del sector bolchevique.

Un grupo de escritores (bolcheviques y mencheviques), aparentando defender el marxismo «criticaron» sus fundamentos filosóficos de modo velado, especialmente la teoría del conocimiento o gnoseología. Cayeron en el idealismo subjetivo de los empiriocriticistas Mach y Avenarius, herederos del inglés George Berkeley, que negaba la realidad objetiva como fuente del conocimiento.

Lenin salió al frente de estos «críticos». Dedicó una gran parte de su tiempo a profundizar en los fundamentos filosóficos del materialismo dialéctico y escribió su famoso libro Materialismo y empiriocriticismo, aparecido en 1909.

Sin poder entrar aquí en el análisis de la obra, debe decirse que Lenin denunció el idealismo empiriocriticista como expresión de la lucha de los Partidos en filosofía y profundizó en los aspectos gnoseológicos y metodológicos del Materialismo Dialéctico.

Al denunciar a los seguidores de Mach y Avenarius, Lenin nos enseñó que lo que caracteriza al revisionismo moderno, tanto en el campo de la economía política como en los problemas de la táctica y en el campo de la filosofía en general, es una falsificación cada vez más sutil del marxismo y un disfraz cada vez más sutil de las doctrinas antimaterialistas presentadas como marxismo.

Por su riqueza teórica, el libro Materialismo y empiriocriticismo tiene una gran importancia en la historia del desarrollo del Partido de nuevo tipo, como salvaguardia de la pureza marxista en su raíz filosófica.

[12] POSDR: Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. (N. del E.)

[13] “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática”: este libro de Lenin se escribió durante el período de auge de la Revolución rusa de 1905. En él se define la táctica del Partido tal como la interpretaban los bolcheviques, frente a aquella otra táctica que preconizaban los mencheviques. Lenin demostró que la clase obrera hegemónica, durante la revolución democrática burguesa, debe aliarse al campesinado, condición indispensable para su transformación en revolución socialista. Apoyada en el campesinado, la clase obrera está en condiciones de aplastar la resistencia de la autocracia y de paralizar la inestabilidad de la burguesía. Hecha la revolución socialista, la clase obrera atrae a los elementos semiproletarios de la población, destroza la resistencia de la burguesía y paraliza la inestabilidad de los campesinos y de la pequeña burguesía. Esta obra de Lenin es imperecedera. Ella guía a los bolcheviques en 1917 para la toma del poder y también ha servido de guía a otras revoluciones socialistas, como la cubana. Fidel es uno de los más preclaros discípulos de Lenin. (N. del A.)

Continúa en el próximo Número de TP, con “La definición del trabajo legal, del trabajo clandestino y del “centrismo” en el Partido”.

El PCV se construye desde las bases

Tribuna Popular.- El proceso congresual del Partido Comunista de Venezuela (PCV) está en pleno desarrollo y cumpliéndose con gran entusiasmo por la militancia, amigos y amigas.

Con miras al 14º Congreso del PCV, pautado para llevarse a cabo del 4 al 7 de agosto de este año, los organismos de militancia comunista, las Células, están avanzando en sus Conferencias, en las que discuten y se pronuncian sobre los documentos base del Congreso, los informes de los organismos de dirección, eligen a los Delegados a las Conferencias Regionales y al Congreso, y eligen autónomamente a su Dirección política.

Desde el 14 de marzo hasta el 15 de mayo, mediante las Conferencias de Célula, se empieza a construir la política del PCV, de abajo hacia arriba, desde las bases hasta el Congreso.

Es la constatación de la vigencia de las normas leninistas de organización, la realidad viva y vibrante del centralismo-democrático, cuando la política y los dirigentes del PCV se definen de abajo hacia arriba.

Simultáneamente, ya se está preparando el inicio de las Conferencias Locales, pautado para el 7 de mayo, y que se prolongarán hasta el 5 de junio.

En este espacio, participarán como Delegados Efectivos los Miembros de los Comités Locales del PCV y los Delegados electos en las Conferencias de Célula. Además, como Delegados Fraternales, participarán los Miembros principales y suplentes del Comité Local de la JCV.

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